Los pequeños actos y gestos cotidianos son los que pueden cambiar una sociedad...No dejemos de "mirar" las necesidades de los demás...
Nunca
olvidaré la emoción que me dio ver, hace algunos años, una panadería en la que
se formaba una cola larga como de media cuadra. Regalaban el pan del día
anterior, el que todavía se podía comer pero no vender…
Si
todas las panaderías regalaran ni más ni menos que “el pan de ayer”, no habría mesas
sin pan en nuestra patria…
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